Los peelings consisten en la aplicación tópica de diferentes ácidos a diferentes  concentraciones en la piel, dependiendo del efecto que queremos conseguir o el problema que vamos a tratar.

Están indicados para tratar las manchas faciales surgidas por el sol,  en casos de acné activo, cicatrices, arrugas finas y para regenerar y dar luminosidad a la piel. Pueden ser necesarias una o varias sesiones.

Los peelings han demostrado en estudios científicos actuar como preventivos del cáncer de piel, por eliminar la primera capa de la epidermis con células muertas y dañadas sobre todo por las radiaciones solares. Actualmente disponemos de peelings específicos para reparar el DNA celular.

Una mención especial cabe hacer al peeling de Fenol, con el que conseguimos decapar en más profundidad y tratar las arrugas finas y la flacidez consiguiendo una regeneración de piel nueva , más turgente, más lisa y luminosa.

Se aconseja realizar un peeling antes y después del verano, y siempre que tengmos un problema específico que lo requiera.

Es ideal combinarlos con el tratamiento de micropunción con vitaminas, minerales, oligoelementos, aminoácidos y ácido hialurónico. 

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